
Un informe de la Oficina Europea de Medio Ambiente (EEB) revela una contaminación generalizada por PFAS (“tóxicos eternos”) en aguas y peces de Europa, con niveles que superan ampliamente los límites de seguridad propuestos por la UE. Estas sustancias, peligrosas para la salud y el medio ambiente, están presentes en muchos productos cotidianos y algunas, como el PFOS, podrían ser cancerígenas.
El estudio muestra que la mayoría de las muestras analizadas entre 2009 y 2023 contienen niveles peligrosos, en algunos casos hasta 10.000 veces superiores a los límites propuestos. En España, una parte significativa de las muestras también supera estos valores.
Además, se advierte que la contaminación real podría ser aún mayor, ya que actualmente solo se controla una de las muchas sustancias PFAS. Aunque la UE plantea nuevas regulaciones, estas podrían retrasarse hasta 2039 por presiones industriales, lo que preocupa a organizaciones ambientales, que reclaman medidas urgentes para proteger la salud y los ecosistemas.


